Análisis
Nothing Headphone (1): diseño raro, controles sensatos
El primer over-ear de Nothing apuesta por controles físicos, ANC, ecualización avanzada y una estética imposible de disimular.

Los Nothing Headphone (1) no intentan pasar inadvertidos. Son los primeros auriculares over-ear de Nothing y trasladan su estética transparente a un formato grande, cuadrado y bastante más difícil de guardar que unos earbuds. Lo interesante es que detrás del gesto visual hay decisiones prácticas que no dependen del marketing.
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Botones antes que gestos
Nothing evitó las superficies táctiles: el auricular derecho combina un rodillo para volumen, una palanca para navegar la reproducción y un botón configurable desde la app Nothing X. Es una elección sensata para operar a ciegas y con menos ambigüedad que una colección de toques y deslizamientos.
La construcción mezcla aluminio y plástico transparente, pesa 329 gramos y tiene certificación IP52 contra polvo y salpicaduras. Las copas giran para quedar planas, pero la vincha no se pliega. SoundGuys encontró el ajuste cómodo durante sesiones largas, aunque también señaló que el tamaño completo penaliza la portabilidad. Acá no hay magia: el diseño distintivo ocupa lugar y el peso conviene probarlo en la propia cabeza.
Sonido ajustable, no necesariamente listo
Cada copa usa un driver dinámico de 40 mm desarrollado y afinado junto con KEF. La app ofrece presets, refuerzo de graves y un ecualizador avanzado de ocho bandas que permite modificar frecuencia, ganancia y ancho de banda. Esa profundidad no es decorativa: las mediciones de SoundGuys describen la afinación predeterminada como oscura, con medios y agudos menos presentes que su curva objetivo, y obtuvieron un balance más natural después de ecualizar.
Esto marca bien el perfil del producto. Si querés sacar de la caja, conectar y no tocar nada, hay alternativas más conservadoras. Si te gusta ajustar el sonido y guardar el perfil en el propio auricular, la flexibilidad suma de verdad. El resultado también depende del firmware y del sellado, así que una medición ajena orienta, pero no reemplaza una escucha personal.
Conectividad y cancelación
La conexión inalámbrica usa Bluetooth 5.3, admite dos dispositivos y soporta SBC, AAC y LDAC. También se puede escuchar por USB-C o por cable de 3,5 mm, dos opciones útiles cuando Bluetooth no conviene. Incluye cancelación activa adaptativa, modo transparencia y audio espacial con seguimiento de cabeza.
Nothing declara hasta 35 horas de reproducción con ANC y hasta 80 horas sin ANC, cifras que varían con volumen, códec y uso. En su prueba controlada con ANC, SoundGuys superó la declaración del fabricante; más importante que el número aislado es que la autonomía no aparece como el punto débil del conjunto. La misma reseña midió una atenuación consistente y valoró especialmente la cancelación en graves y medios, aunque detectó dificultades con viento fuerte.
Veredicto
El debut over-ear de Nothing tiene una idea clara: diseño reconocible, controles físicos y muchas herramientas para personalizar. Sus compromisos también están a la vista. Es pesado, no se pliega y la afinación inicial puede pedir ecualización. No es la compra automática para cualquiera; sí una opción coherente para quien prioriza carácter, ANC y control detallado sobre el sonido.
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